El mantenimiento anual de una aerotermia cuesta entre 80 € y 150 € si lo hace un técnico oficial, y consiste en revisar presión del circuito, limpieza de filtros, comprobación del gas refrigerante, ajuste del control y limpieza de la unidad exterior. Es mentira que no necesite mantenimiento: necesita menos que una caldera de gas, sí, pero ignorarlo durante años te puede costar averías de 800 € fácilmente. Y eso lo vemos cada semana.
Vamos a contarte exactamente qué hay que revisar, qué cuesta cada cosa en 2026 y qué tres tareas puedes hacer tú mismo sin tocar nada peligroso.
El mito que más caro le sale al usuario
Antes de meternos en faena, hay que desmontar la frase que nos suelta el 70 % de la gente cuando llegamos a una vivienda: «es que a mí me dijeron que la aerotermia no necesita mantenimiento». Frase que suele venir del comercial que vendió el equipo, claro.
La realidad que vemos al abrir las máquinas es muy distinta. Una aerotermia abandonada durante 4-5 años pierde entre un 15 % y un 25 % de eficiencia. Eso son 80-120 € más en tu factura cada año, y el equipo trabajando sobrecargado camino de una avería prematura.
La buena noticia: el mantenimiento es mucho más sencillo y barato que el de una caldera de gas. Pero existe, y conviene hacerlo bien. Punto.
Qué se revisa exactamente en el mantenimiento anual
Cuando un técnico hace una revisión seria (no las que tardan 20 minutos y se van con el dinero), debería tocar siete u ocho puntos clave. Te los desglosamos como los apuntamos nosotros en el parte de trabajo.
1. Presión del circuito de calefacción
La presión del agua del circuito debe estar entre 1,2 y 1,8 bares en frío. Si está por debajo, el sistema no rinde. Si está por encima, las juntas y el vaso de expansión sufren.
Lo que solemos ver: viviendas con la presión a 0,6 bares porque nadie la ha rellenado en años. Resultado: bajo rendimiento, ruidos en los radiadores y termostato volviéndose loco.
2. Estado del gas refrigerante
El refrigerante (R-32 o R-410A en equipos antiguos) es el «alma» de la aerotermia. Una fuga, por pequeña que sea, hunde el COP del equipo en pocos meses.
El técnico debe medir presiones en alta y baja, mirar sobrecalentamiento y subenfriamiento. Si los datos no cuadran, hay fuga. Ojo con esto: muchos técnicos se saltan esta comprobación porque exige tiempo y equipos.
3. Limpieza de la unidad exterior
La unidad exterior es un imán para hojas, polvo, polen y semillas. Una unidad sucia ventila peor, el intercambiador no disipa bien el calor y el equipo consume más para hacer lo mismo.
Lo correcto: soplar el intercambiador con aire comprimido a baja presión y limpiar el ventilador y la base. Si vives cerca de árboles o en zona rural, esto se nota muchísimo.
4. Filtros del circuito hidráulico
Hay un filtro (el famoso «filtro de cazasuciedades» o filtro Y) en la entrada del circuito de calefacción que acumula lodos y partículas metálicas. Si no se limpia, restringe el caudal y el equipo pierde eficacia.
Esto lo vemos en el 90 % de las instalaciones a partir del segundo año. Cinco minutos de trabajo, gran impacto en el rendimiento.
5. Comprobación del ánodo del depósito de ACS
Aquí está la pieza que literalmente se sacrifica para proteger tu depósito. El ánodo de magnesio se corroe en lugar del depósito, prolongando su vida útil.
A los 4-5 años hay que cambiarlo sí o sí. Si no lo haces, el depósito empieza a corroerse por dentro y a los 8-10 años toca cambiarlo entero. Una pieza de 40 € que evita un gasto de 1.000 €.
6. Sensores y sondas de temperatura
Las sondas de impulsión, retorno y exterior se descalibran con los años. Si dan lecturas erróneas, el equipo trabaja mal sin que aparezca ningún error en pantalla.
Comprobarlas requiere multímetro y tablas del fabricante. Es de las cosas que separan al técnico bueno del que solo viene a cobrar.
7. Software y parámetros del control
Los fabricantes actualizan firmware y publican mejoras de parámetros (curva de calefacción, lógica de descarche, prioridades ACS). Casi nadie las aplica.
Una buena revisión incluye conectar al equipo y revisar que esté trabajando con los parámetros óptimos para tu vivienda. Cinco minutos, ahorro real en factura.
8. Funcionamiento del modo descarche
En invierno, la unidad exterior se hiela y necesita descongelarse periódicamente (modo descarche). Si esto no funciona bien, el equipo pierde rendimiento brutalmente cuando más lo necesitas.
Comprobar que los ciclos son correctos y que el agua de descarche evacúa bien es básico. Y otro punto que muchos se saltan.
Cuánto cuesta cada cosa en 2026: tabla real de tarifas
Vamos al grano con cifras de presupuestos reales que vemos este año. Sin maquillaje:
| Servicio / Reparación | Coste medio 2026 | Frecuencia recomendada |
|---|---|---|
| Revisión anual completa (SAT oficial) | 110 € – 150 € | Cada año |
| Revisión anual completa (técnico independiente) | 70 € – 110 € | Cada año |
| Contrato de mantenimiento anual (todo incluido) | 130 € – 200 €/año | Renovación anual |
| Recarga parcial de gas refrigerante (R-32) | 180 € – 320 € | Solo si hay fuga |
| Recarga completa + detección de fuga | 350 € – 600 € | Solo si hay fuga grave |
| Cambio de ánodo de magnesio (ACS) | 60 € – 110 € | Cada 4-5 años |
| Limpieza profunda unidad exterior | 60 € – 90 € | Cada 2-3 años |
| Cambio sonda de temperatura | 90 € – 160 € | Si falla |
| Cambio vaso de expansión | 120 € – 220 € | A los 8-10 años |
| Cambio de la bomba circuladora | 280 € – 450 € | A los 10-12 años |
| Reparación tarjeta electrónica | 350 € – 700 € | Si falla (raro) |
| Sustitución del compresor | 1.200 € – 2.500 € | Avería grave |
Lo que vemos en presupuestos: el SAT oficial cobra entre 30 € y 50 € más que el técnico independiente, pero a cambio mantiene la garantía del fabricante durante los primeros años. Hasta que se acabe la garantía, vete al oficial. Después, valora opciones.
El timo del «contrato de mantenimiento total»
Aquí va una opinión que no le gusta a algunas marcas. Los contratos de mantenimiento que incluyen «todo: revisión + averías + piezas + mano de obra» por 200-280 € al año rara vez compensan.
Echa números: en 10 años son 2.000-2.800 €. Las averías reales que vas a tener en ese periodo suelen sumar mucho menos. Estos contratos son rentables para la empresa, no para ti.
Lo que sí recomendamos: contratar solo la revisión anual (110-150 €) y guardar el dinero ahorrado del contrato completo en una hucha para cuando toque una reparación real. Vas a salir ganando casi siempre.
El gas refrigerante: el coste oculto más temido
Aquí hay que hablar claro. Una recarga completa de gas refrigerante puede costar 600 € y es uno de los gastos que más asusta a los usuarios.
La buena noticia: si la instalación está bien hecha y los racores se aprietan al par correcto, no debería haber fugas en los primeros 10-12 años. Lo que vemos cuando aparecen fugas tempranas suele ser:
- Instalación chapuza con tubo de cobre mal abocardado.
- Vibraciones excesivas por mala fijación de la unidad exterior.
- Daños por animales (sí, las ratas roen los aislamientos en zonas rurales).
- Corrosión en zonas costeras por la sal del aire.
Si te aparece una fuga en los primeros 2 años, exige reparación gratuita por garantía. No te dejes contar batallas.
Las 3 cosas que puedes revisar tú mismo (y ahorrarte llamadas)
Aquí viene la parte que más os gusta. Hay tres tareas básicas que cualquiera puede hacer en casa sin tocar nada peligroso, y que evitan el 80 % de las llamadas innecesarias al técnico.
✅ 1. Mirar y rellenar la presión del circuito (5 minutos)
En el frente del equipo interior hay un manómetro pequeño (parecido al de una caldera de gas, los que ya hayan tenido caldera lo reconocerán). Debe marcar entre 1,2 y 1,8 bares en frío.
Si está por debajo de 1 bar, tienes que rellenar. ¿Cómo? Localiza la llave de llenado (suele ser una llave azul o gris junto al equipo), ábrela despacio y vigila el manómetro. Cuando llegue a 1,5 bares, cierra. Ya está.
Hazlo al menos una vez al año, al empezar el invierno. Si tienes que rellenar más de dos veces al año, hay una fuga pequeña: llama al técnico.
✅ 2. Purgar los radiadores (10 minutos toda la casa)
Si notas que algún radiador calienta arriba pero abajo está frío (o al revés), tiene aire dentro. Eso baja el rendimiento general del sistema.
Con la llave de purga (la típica llave cuadrada de unos euros en cualquier ferretería), abre el purgador de cada radiador hasta que salga agua sin burbujas. Recoge el goteo con un vaso o un trapo.
Truco que damos a nuestros clientes: hazlo cada otoño, antes de encender la calefacción por primera vez. Y revisa la presión después de purgar, porque suele bajar un poco.
✅ 3. Limpiar el filtro del cazasuciedades (15 minutos)
Este es el favorito porque marca una diferencia brutal y casi nadie lo hace. El filtro Y está en la tubería de retorno del circuito de calefacción, justo antes de entrar al equipo. Es un cilindro metálico con un tapón hexagonal abajo.
Cómo hacerlo:
- Cierra las llaves de paso a ambos lados del filtro.
- Pon un cubo debajo (va a salir algo de agua).
- Desenrosca el tapón hexagonal con una llave inglesa.
- Saca la malla metálica del interior y lávala con agua del grifo.
- Vuelve a montar todo y abre las llaves.
- Comprueba que no haya fugas y revisa la presión.
Hazlo una vez al año. Cuando lo abras por primera vez después de 3-4 años de instalación, te vas a sorprender de la cantidad de lodo negro que sale. Es completamente normal.
❌ Lo que NO debes tocar nunca por tu cuenta
Para que quede claro y nadie se haga daño ni se cargue el equipo:
- El circuito de gas refrigerante: ilegal sin carnet, peligroso y carísimo si la lías.
- Las conexiones eléctricas internas: déjalas para el técnico.
- El compresor o la unidad exterior por dentro: ni se te ocurra abrirla.
- Los parámetros avanzados del control: si tocas curvas o factores sin saber, vas a empeorar el rendimiento.
Calendario de mantenimiento ideal (lo que recomendamos)
Para que tengas una guía clara, este es el calendario que damos a los clientes que nos preguntan:
| Frecuencia | Tarea | Quién lo hace |
|---|---|---|
| Mensual | Vistazo rápido al manómetro de presión | Tú mismo |
| Cada otoño | Purgar radiadores y revisar presión | Tú mismo |
| Anual | Revisión profesional completa | Técnico |
| Anual | Limpieza filtro cazasuciedades | Tú o técnico |
| Cada 2-3 años | Limpieza profunda unidad exterior | Técnico |
| Cada 4-5 años | Cambio ánodo de magnesio | Técnico |
| Cada 8-10 años | Revisión vaso de expansión | Técnico |
Con este esquema, los gastos reales que vas a tener son unos 110-150 € al año del técnico + 40-60 € cada 4-5 años del ánodo. Hablamos de menos de 200 € al año de media. Asumible.
Las señales de alarma que no debes ignorar
Para terminar, los avisos que vemos cuando un equipo está a punto de dar un problema serio. Si notas alguno, no esperes a la revisión anual, llama ya:
- Ruidos nuevos: silbidos, gorgoteos persistentes o vibración extraña en la unidad exterior.
- Hielo permanente en la unidad exterior incluso después del descarche.
- Pérdida de presión constante (más de una recarga cada 6 meses).
- El equipo no descarcha y se queda bloqueado en invierno.
- Subida brusca de consumo eléctrico sin cambio de hábitos.
- Mensajes de error recurrentes en el panel de control.
- El ACS sale tibia o tarda mucho en recuperar temperatura.
Cualquiera de estos puede ser síntoma de fuga de gas, avería del compresor, sonda defectuosa o problema en la electrónica. Cuanto antes se detecte, más barata la reparación. Lo dicho.
Para resumir: lo que tienes que recordar
El mantenimiento de una aerotermia no es complicado ni caro, pero existe y es obligatorio si quieres que el equipo dure 15-20 años. Con una revisión profesional anual de 110-150 € y 30 minutos al año que dediques tú a las tres tareas DIY que te hemos contado, tienes el trabajo hecho.
Huye de los contratos «premium todo incluido» que son rentables para la empresa, no para ti. Y exige al técnico que toque los ocho puntos clave que hemos listado, no que venga 20 minutos a cobrar y se vaya. Tienes derecho a un parte de trabajo detallado: si no te lo dan, cambia de empresa.
Una aerotermia bien mantenida es una máquina noble que te va a dar 18-20 años de servicio tranquilo. Una abandonada se convierte en un sumidero de dinero y disgustos. La diferencia entre ambos escenarios cuesta menos de 200 € al año. Tú decides.