La mayoría de instalaciones de placas + batería + aerotermia se entregan exactamente igual: el instalador conecta los cables, comprueba que todo enciende, hace una foto para el grupo de WhatsApp de la empresa y se va. Sin sentar al cliente delante del inversor. Sin abrir los menús de configuración. Sin programar ni una sola prioridad de carga.
La instalación queda en configuración de fábrica.
Y la configuración de fábrica no sabe que tienes aerotermia. No sabe cuándo hay más sol. No sabe que tu consumo pico es por la noche. Solo hace lo que le han dicho que haga por defecto: primero carga la batería, luego alimenta la casa, luego vierte excedentes a la red.
El resultado: el cliente se ha gastado 15.000 € o más en un sistema que funciona peor de lo que podría, y no lo sabe porque nadie se lo ha explicado.

El caso que lo resume todo
Hace unos meses revisé una instalación en Zaragoza. El cliente tenía 6 kWp de fotovoltaica, batería de 8 kWh y aerotermia de 10 kW. Todo instalado hace 7 meses. La factura seguía siendo más alta de lo esperado.
Cuando accedí a los registros del inversor, encontré el patrón que más veo en estas auditorías:
A las 12:30, la batería estaba al 100 % de carga. Los paneles seguían produciendo 3,8 kW de excedente que se vertía a la red a precio de compensación ridículo.
A las 19:00, cuando la aerotermia arrancaba para calentar el depósito de ACS, la batería empezaba a descargarse. A las 22:30, la batería estaba al 15 %. A las 23:00, la aerotermia tiraba de red durante el pico nocturno más caro de la tarifa horaria.
La solución no requería comprar nada más. Requería entrar en el menú del inversor y cambiar tres parámetros. Veinte minutos de trabajo. Nadie lo había hecho en 7 meses.
El conflicto de intereses que el comercial no te explica
Cuando el sol está produciendo excedente, el sistema tiene que decidir qué hace con esa energía. Las opciones son:
- Alimentar el consumo inmediato de la casa.
- Cargar la batería.
- Calentar el depósito de ACS de la aerotermia (usando la bomba de calor).
- Calentar el suelo radiante o los radiadores por encima de la consigna habitual.
- Verter el excedente a la red.
La configuración de fábrica de la mayoría de inversores híbridos sigue este orden: primero carga la casa, luego carga la batería, luego vierte a la red. La aerotermia queda fuera de esta jerarquía porque el inversor no sabe que existe. Es un consumo más de la casa, sin prioridad especial.
El problema es que este orden por defecto no maximiza el ahorro. Lo que maximiza el ahorro es una jerarquía distinta que tiene en cuenta el valor real de cada uso de la energía solar.
La instalación de fábrica: «El sol produce, la batería se carga primero, el excedente va a la red, la aerotermia enciende por la tarde cuando la batería tiene energía o la toma de la red.»
La instalación optimizada: «El sol produce, primero calentamos el ACS con la aerotermia aprovechando el COP máximo, luego cargamos la batería, el excedente mínimo va a la red. Por la noche, la batería cubre el consumo base. La aerotermia no toca la red salvo en picos extremos de invierno.»
La diferencia entre ambas configuraciones puede ser de 200 a 400 € anuales en el mismo sistema, con el mismo hardware.

Por qué la aerotermia tiene que ir antes que la batería en el orden de prioridades
Aquí está la lógica que justifica la jerarquía correcta. Y es termodinámica pura.
La aerotermia, cuando calienta el ACS con el sol del mediodía, trabaja con un COP de 4 a 5 porque la temperatura exterior es la más alta del día. Por cada kWh eléctrico que consume, entrega 4-5 kWh de calor al depósito.
Si en lugar de eso el sol carga la batería y la batería alimenta la aerotermia a las 22:00, cuando la temperatura exterior es de 8 ºC en lugar de 20 ºC, el COP cae a 2,8-3,5. La batería además tiene pérdidas en el ciclo de carga y descarga de entre el 5 % y el 10 %.
El resultado neto: usar el sol directamente en la aerotermia al mediodía entrega entre un 30 % y un 60 % más de calor por kWh solar que pasar por la batería y usarlo de noche con menor COP.
Por eso el ACS debería ser la Prioridad ACS número uno cuando hay excedente solar, antes de cargar la batería. No al revés.
El combate del excedente solar: qué configuración gana
| Escenario de configuración | ¿Qué hace la aerotermia? | ¿Qué hace la batería? | Resultado en la factura |
|---|---|---|---|
| Fábrica (sin optimizar) | Enciende cuando el termostato manda, a cualquier hora | Se carga al mediodía al máximo, se descarga por la noche para consumo base | Aerotermia tira de red en picos nocturnos. Excedente solar se vierte a precio bajo |
| Prioridad ACS activada, batería secundaria | Calienta el ACS al mediodía con sol directo, COP máximo | Se carga con el excedente después del ACS. Descarga por la noche para el resto de consumos | ACS cubierto con máxima eficiencia. Batería llega a la noche con más carga neta. Factura baja |
| Batería primero, ACS nocturno | Se carga con la batería de noche, COP reducido por temperatura exterior | Se carga al 100 % al mediodía, sin espacio para el excedente solar | Excedente se vierte a red. Batería alimenta ACS con COP bajo. Factura media-alta |
| Prioridad ACS + Curva climática activada | Ajusta automáticamente la temperatura del ACS según temperatura exterior y hora del día | Solo recibe lo que no ha absorbido la aerotermia. Se reserva para consumo nocturno base | Máxima eficiencia global. Factura mínima posible con el hardware instalado |
| Sin configuración + tarifa plana | Enciende y apaga sin optimización horaria | Se carga y descarga sin criterio de precio | El peor escenario: ni aprovecha el sol ni evita las horas caras |
La diferencia entre el primer y el cuarto escenario no es de hardware. Es de configuración. El mismo inversor, la misma batería, la misma aerotermia. Solo cambia quién tiene prioridad cuando entra el sol.
Los parámetros que hay que configurar y dónde encontrarlos
Esto varía según la marca del inversor, pero los parámetros clave que busco cuando optimizo una instalación de este tipo son los siguientes:
En el inversor híbrido:
- Prioridad de carga cuando hay excedente (opciones habituales: autoconsumo primero, batería primero, red primero).
- SG Ready o señal de excedente hacia la aerotermia: el protocolo que le dice a la bomba de calor «ahora mismo sobra energía, úsala».
- Horarios de carga de batería: franjas horarias donde la batería puede cargarse o debe reservar capacidad.
- Porcentaje mínimo de batería reservado para consumo nocturno (evita que la batería llegue a cero antes de las 03:00 AM).
- Límite de vertido a red: algunos inversores permiten limitar el vertido para forzar el autoconsumo.
En la aerotermia:
- Horario de carga ACS: debe coincidir con las horas de máxima producción solar (11:00-15:00 en la mayoría de zonas).
- Temperatura de sobrecalentamiento solar: permite subir el ACS por encima de la consigna habitual (de 50 ºC a 60 ºC, por ejemplo) cuando hay excedente.
- Modo SG Ready: si la aerotermia lo soporta, activa la conexión con el inversor para recibir la señal de excedente disponible.
- Curva climática: ajusta automáticamente la temperatura de impulsión según la temperatura exterior, optimizando el COP en cada momento del día.

El protocolo SG Ready: la conexión que pocos activan
El SG Ready (Smart Grid Ready) es el protocolo que permite que el inversor híbrido y la aerotermia «se hablen». Cuando el inversor detecta excedente solar, envía una señal a la aerotermia diciéndole que tiene energía disponible y que puede consumir más.
La aerotermia, al recibir esa señal, activa un modo de trabajo más agresivo: sube la temperatura del ACS, calienta el suelo radiante por encima de la consigna, precalienta la vivienda.
El resultado es que la energía solar se convierte directamente en calor almacenado en el agua y en la masa del edificio, con el mejor COP posible del día. Cuando llega la noche, la casa ya está precalentada y el ACS está a temperatura máxima.
Lo que veo en mis auditorías: el SG Ready está disponible en la mayoría de aerotermias modernas (Daikin, Mitsubishi, Panasonic, Vaillant, entre otras) y en la mayoría de inversores híbridos actuales. El cable de conexión entre ambos equipos cuesta menos de 30 €. Activarlo en los menús de configuración lleva 15 minutos.
En el 85 % de las instalaciones que audito donde ambos equipos son compatibles, el SG Ready no está activado. Nadie lo conectó. Nadie lo configuró. La señal de excedente nunca ha llegado a la aerotermia.
Las cuatro configuraciones que revisar antes de dar por válida la instalación
Si ya tienes instalado el sistema y nunca nadie te explicó cómo estaba programado, estas son las cuatro cosas que deberías verificar o pedir al instalador que verifique:
- Que el horario de carga del ACS de la aerotermia está fijado entre las 11:00 y las 15:00 y no en franja nocturna por defecto.
- Que el inversor tiene activa la función de Prioridad ACS o equivalente antes de la carga de batería cuando hay excedente.
- Que el cable SG Ready (si ambos equipos son compatibles) está conectado y activo en los menús de configuración de ambos equipos.
- Que la batería tiene configurado un porcentaje mínimo de reserva para garantizar autonomía nocturna (al menos 20-30 % de capacidad reservada para las horas previas al amanecer).

Lo que diferencia una instalación entregada de una instalación optimizada
El instalador que te entrega la instalación y se va sin sentarse contigo a explicarte el sistema de gestión energética no ha terminado su trabajo. Ha completado el montaje físico. Son dos cosas distintas.
Una instalación de 15.000 € en hardware puede rendir como una de 8.000 € si la configuración es la de fábrica. Y puede rendir como una de 20.000 € si la configuración está optimizada para tu perfil de consumo, tu zona climática y tu patrón horario.
El ahorro que deja sobre la mesa una instalación sin optimizar no es pequeño. En los sistemas que he revisado, la diferencia entre configuración de fábrica y configuración optimizada ha oscilado entre 180 € y 420 € anuales en la factura eléctrica. En diez años, eso puede ser entre 1.800 € y 4.200 € que el cliente nunca recuperó porque nadie ajustó tres parámetros en el inversor.
Nadie lo ve porque el sistema funciona. Enciende y apaga. Carga y descarga. Produce y consume. Pero no lo hace en el orden correcto para maximizar el valor de cada kilovatio-hora solar.

La pregunta que deberías hacerle a tu instalador hoy mismo
Si tienes el sistema instalado y nunca has tenido esta conversación con el instalador, hazle esta pregunta:
«¿Puedes mostrarme en el inversor cómo está configurado el orden de prioridades cuando hay excedente solar? ¿Y puede mostrarme si el SG Ready está activo entre el inversor y la aerotermia?»
Si no puede responder esas preguntas con datos concretos del menú de configuración del equipo, la instalación no está optimizada.
Si el instalador te dice «el sistema se gestiona solo», es que no ha configurado nada. El sistema se gestiona solo con los valores de fábrica, que no son los valores óptimos para tu instalación específica.
Un sistema bien configurado no se gestiona solo. Lo gestiona la programación que alguien introdujo. Y esa programación debe adaptarse a tu zona climática, tu tarifa eléctrica, tu patrón de consumo y la estación del año.
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— Guía Térmica

Fundador de Guía Térmica. Mi objetivo es investigar, estructurar y traducir la información técnica del sector de la climatización al lenguaje de la calle. A través de este proyecto digital, busco recopilar datos reales de forma independiente para destapar las trampas comerciales y ayudarte a elegir el mejor sistema para tu vivienda de forma informada