Compensación de excedentes solares: por qué tu comercializadora te paga el kWh a precio de risa (y cómo elegir mejor)

En 2023, un lector me mandó su primera factura de verano tras instalar 16 paneles solares. Había pagado 3.000 € de más por 6 paneles extra que el instalador le convenció de poner «para maximizar la compensación y casi no pagar luz nunca más».

El resultado de ese primer julio: 500 kWh vertidos a la red. Descuento recibido en factura: 21 €. Mientras tanto, seguía pagando los peajes de acceso, el término de potencia y el alquiler del contador de forma íntegra.

Pagó 0,042 €/kWh por su energía sobrante. La comercializadora se la revende a sus vecinos a 0,18 €/kWh.

El negocio lo hace la eléctrica. No él. Y nadie se lo explicó antes de firmar.

Primer plano de factura eléctrica sobre mesa con calculadora sin datos personales visibles, representando el precio irrisorio de compensación de excedentes solares

El esquema que nadie dibuja en la presentación de ventas

El sistema de autoconsumo con compensación funciona de la siguiente manera, y conviene tenerlo muy claro antes de hablar de paneles:

Cuando produces más electricidad de la que consumes en ese momento, el excedente fluye a la red eléctrica de distribución. Tu comercializadora descuenta el valor de esa energía de tu factura mensual.

El problema está en el precio de ese descuento.

La promesa del comercial: «Todo lo que te sobre lo compensas y casi no pagas factura. Cuantos más paneles, más compensas.»

La realidad de tu factura: la compensación por excedentes funciona a precio de mercado mayorista (OMIE), que en los meses de alta producción solar ronda los 0,03 € – 0,07 €/kWh. Ese mismo kWh que tú pagas a 0,15 € – 0,20 € cuando lo consumes de la red.

La asimetría es brutal. Y es completamente legal. Y es lo que hace que sobredimensionar una instalación sea financieramente absurdo en la mayoría de los casos.


Por qué el precio de compensación es tan bajo

Para entender por qué te pagan tan poco, hay que entender cómo funciona el precio de la electricidad en España.

El precio mayorista (OMIE) es el precio al que se intercambia la electricidad entre generadores y comercializadoras en el mercado spot. Este precio varía cada hora y depende de la oferta y la demanda en cada momento.

En verano, entre las 11:00 y las 15:00 horas, hay mucha oferta renovable: sol en toda la península, parques eólicos activos, centrales hidroeléctricas funcionando. Mucha oferta, demanda moderada. El precio cae.

Precisamente cuando tu instalación fotovoltaica produce al máximo, el precio de mercado está en su punto más bajo del día. Es la paradoja del autoconsumo: produces cuando más sol hay, pero ese momento coincide con el precio de mercado más deprimido.

Resultado: los excedentes de mediodía de verano se compensan a precios que a veces caen por debajo de 0,03 €/kWh en días con mucha generación renovable. La comercializadora cobra esa energía a sus clientes a 0,15 €/kWh o más.


El espejismo de vender electricidad: la tabla que el comercial no te enseña

ConceptoPrecio medio del kWhLo que pasa en realidadQuién hace el negocio
Electricidad que compras de la red0,15 € – 0,20 €/kWhPagas precio minorista con todos los costes regulados incluidosLa comercializadora
Excedente que viertes (compensación simple)0,03 € – 0,07 €/kWhRecibes precio mayorista sin margen ni costes de distribuciónLa red de distribución y la comercializadora
Excedente con batería virtual bien contratada0,08 € – 0,12 €/kWhMejor precio, pero sigue siendo la mitad de lo que pagasLa comercializadora (menos)
Excedente que autoconsumo directamenteEquivalente a 0,15-0,20 € (ahorro)No lo compras de la red, el valor es el precio que te ahorras
Paneles extra para «vender» excedentesInversión no recuperableProduces kWh que compensas a precio ridículoLa instaladora que te los vendió

La columna que importa es la última. El único kWh que de verdad vale lo que cuesta es el que consumes directamente mientras lo estás produciendo. Todo lo que va a la red pierde valor inmediatamente.


La matemática del panel extra: por qué no sale

Vamos con números concretos, que es la única forma de tomar decisiones correctas.

Un panel solar de calidad de 450 Wp tiene un coste instalado de aproximadamente 350 € – 500 € incluyendo proporcional de estructura, cableado e inversor.

En una zona con buena irradiación (1.600 horas de sol pico al año), ese panel produce unos 720 kWh anuales.

Si ese panel está correctamente dimensionado y cubre consumo directo, el valor de esos 720 kWh es: 720 kWh × 0,15 €/kWh (precio que te ahorras comprar) = 108 €/año de valor real. Amortización del panel: 500 € ÷ 108 €/año = 4,6 años. Razonable.

Ahora el mismo panel, pero excedente: Si ese panel produce 720 kWh que van todos a la red como excedente: 720 kWh × 0,05 €/kWh (compensación media) = 36 €/año de valor real. Amortización del panel extra: 500 € ÷ 36 €/año = 13,9 años.

El panel que cubre tu consumo se amortiza en 5 años. El panel extra que genera excedentes, en 14 años. Para el mismo componente, en el mismo tejado.

Gráfica a mano con dos curvas divergentes sobre papel en escritorio, representando la diferencia abismal de amortización entre paneles de autoconsumo directo y paneles que generan excedentes

Los costes fijos que nunca desaparecen aunque produzcas de sobra

Aquí está el otro engaño integrado en el discurso del «factura a cero». Aunque produzcas el triple de lo que consumes, hay partidas de tu factura que no van a moverse.

El término de potencia, los peajes de acceso a la red, el impuesto sobre electricidad y el alquiler del contador son costes regulados que se pagan independientemente de tu producción y tu consumo.

En una vivienda con 3,45 kW contratados, estos costes fijos suman aproximadamente 25 € – 35 € mensuales. Anualizados: entre 300 € y 420 € que pagarás siempre, hagas lo que hagas con tus paneles.

La compensación de excedentes solo afecta a la parte variable de la factura, que es el término de energía. Los costes fijos regulados son intocables.

Por eso la «factura a cero» que te venden no puede existir en términos absolutos. Lo máximo que puedes conseguir con excedentes bien gestionados es dejar la parte variable de energía en cero. Los costes fijos seguirán ahí.


Cómo funciona la batería virtual (y cuándo mejora la compensación)

La batería virtual no es un dispositivo físico. Es un acuerdo contractual con tu comercializadora por el que tus excedentes se acreditan en una cuenta y se descuentan de tu consumo futuro a un precio mejor que el de mercado spot.

Dependiendo del contrato, puede funcionar así:

  • Produces 300 kWh de excedente en julio a 0,10 €/kWh (precio de batería virtual).
  • Acumulas un crédito de 30 €.
  • En enero, ese crédito se descuenta de tus consumos de red.

Es mejor que la compensación simple a precio spot. Pero hay que leer la letra pequeña.

La promesa del comercial: «Con la batería virtual, todos tus excedentes tienen el mismo valor que si los hubieras consumido tú.»

La realidad del contrato: el precio de compensación de la batería virtual suele estar entre 0,08 € y 0,12 €/kWh. Mejor que el mercado spot, pero sigue siendo la mitad o menos de lo que pagarías comprando esa energía.

Persona revisando contrato de comercializadora en mesa con portátil sin datos visibles, representando el análisis de las cláusulas de batería virtual para compensación de excedentes

Las trampas de los contratos de batería virtual

No todas las baterías virtuales son iguales. Estas son las cláusulas que debes revisar antes de contratar una:

  • Caducidad de los créditos: algunos contratos caducan los créditos acumulados a final de mes o de año. Si produces mucho en verano pero no compensas todo antes de que caduque, pierdes el excedente.
  • Precio de compensación variable: algunos contratos dicen «hasta X €/kWh» pero el precio real fluctúa. Exige un precio fijo garantizado por contrato.
  • Permanencia: muchas baterías virtuales van atadas a permanencias de 12-24 meses con penalización.
  • Potencia mínima contratada: algunos contratos exigen mantener una potencia mínima superior a la que necesitas, aumentando el término fijo.
  • Exclusividad de la comercializadora: algunas baterías virtuales solo funcionan con la tarifa de esa empresa. Si su precio de consumo es alto, el beneficio se anula.

Qué buscar al elegir comercializadora si tienes excedentes

Si ya tienes instalación o estás comparando opciones, estos son los criterios que aplico cuando evalúo una tarifa para autoconsumo:

  • Precio de compensación de excedentes expresado en €/kWh, fijo y garantizado por contrato.
  • Que no haya caducidad mensual de los créditos acumulados, o que el periodo sea al menos anual.
  • Precio de consumo de la tarifa competitivo independientemente de la batería virtual.
  • Sin permanencias superiores a 12 meses.
  • Compatibilidad con el sistema de monitorización que tengas instalado.
  • Que el balance neto anual se calcule correctamente y puedas auditarlo en la factura.

El comparador oficial de la CNMC permite filtrar tarifas con compensación de excedentes. Es el punto de partida correcto, aunque no muestra todos los matices de cada contrato.


El perfil de instalación que maximiza el valor real del autoconsumo

La conclusión práctica de todo lo anterior es sencilla: el valor de la energía solar cae drásticamente cuando cruza el contador de salida hacia la red.

El perfil de instalación que maximiza el retorno económico real tiene estas características:

  • Dimensionada para el consumo de la vivienda, no para generar excedentes.
  • Con consumos desplazados hacia las horas de producción siempre que sea posible (lavadora, lavavajillas, carga del coche, aerotermia programada al mediodía).
  • Si hay excedentes inevitables (poca demanda en verano), gestionados con batería virtual de precio razonable, no con más paneles.
  • Si el perfil de uso es fundamentalmente nocturno y los excedentes son grandes, evaluar batería física antes de añadir más paneles.

El objetivo no es producir mucho. Es consumir directamente lo que produces.

Vivienda unifamiliar española con instalación solar fotovoltaica correctamente dimensionada para autoconsumo directo, sin sobredimensionado de paneles para excedentes

Por qué el sobredimensionado es el negocio del instalador, no el tuyo

Termino con algo que veo sistemáticamente cuando audito presupuestos con más paneles de los necesarios.

El instalador cobra por cada panel que instala. Su margen de beneficio no cambia si ese panel cubre consumo directo o si genera excedentes que vas a cobrar a 0,04 €/kWh. Para él, más paneles es más facturación.

Para ti, más paneles de los necesarios es dinero inmovilizado en un activo que tarda el doble en amortizarse. Capital que podrías usar para mejorar el aislamiento de tu casa, instalar aerotermia o simplemente no gastarlo.

La promesa del «magnate de la energía» que vive de las rentas solares no funciona en instalaciones residenciales bajo el régimen de compensación simplificada. Los números no lo permiten mientras el diferencial entre precio de venta y precio de compra de la electricidad sea tan asimétrico como es hoy.

Instala lo que necesitas. No lo que te quieren vender.

Medidor eléctrico bidireccional instalado en fachada de vivienda, representando el sistema de compensación simplificada de excedentes fotovoltaicos y su precio real de mercado

¿Te han pasado un presupuesto donde te recomiendan poner más placas de las que necesitas con la excusa de la compensación? Envíame los números a contacto@guiatermica.com y audito si te están colando un sobredimensionado inútil. Sin compromiso, con criterio técnico real.

Guía Térmica

Deja un comentario